el vino en el Quijote

De donde escribimos como supimos, sobre lo que escribió como muestra de gran arte Don Miguel de Cervantes en su más que afamado Don Quijote de la Mancha

En el Capitulo II le intentan dar vino a Don Quijote con una caña por dentro de la celada, pero no nos dice nada sobre sus propiedades.  En el capítulo XI nos hace una descripción de Sancho de sus deseos, donde desprecia la mesa educada entre otras cosas, por tener que beber poco . También nos dice en el capítulo XI  que Sancho hacía frecuentes visitas al zaque donde tenía el vino colgado para que refrescase, pero sin ninguna información más. Tampoco nos da alguna información en el capítulo XVII, donde nos dice que el vino formaba parte del salutífero bálsamo  y que por los ingredientes más parece salsa. Tampoco sabemos del vino que le trajo Maritornes, pagándolo de su propio bolsillo a Sancho, ni del que consideraba la peor de las desgracias  no tener vino para beber Sancho al final del capítulo XIX, y la desgracia de herida que le limpió Leonella con vino, hasta el capítulo XXXV donde nos habla de vino tinto en odres que acuchillaría según supone antes el ventero y que luego corrobora. Continuará con el lance por el XXXVI y XXXVII donde nos cuenta que el cuero que acuchilló era de 6 arrobas de vino tinto alrededor de 80 litros de vino. y que constata que el gremio de curtidores estaba generalizado tanto para las botas pequeñas como las grandes para trasporte y conservación de vino.

mujer-persa-escanciando-vinoEn el capítulo  49 nos comentan algo de la dueña Quintañona,  la mejor escanciadora de vino que tuvo la Gran Bretaña,  de quien repite su afamada labor como ama de Ginebra, y luego al volver, escanciadora de Lanzarote en el capítulo 23 de la segunda parte, y que repetirá otra vez más, al menos como jerigonza, de los libros de caballerías.

De nuevo en la segunda parte capitulo 13 nos habla de una gran bota de vino, entendamos gran, en el sentido de uso normal individual,  quizás 3 o 4 litros de vino, y, corrobora lo dicho con anterioridad, desde ahí, Sancho preguntará del vino de esa bota, en alarde de cata, -“que si es de Ciudad Real”-, y en tanto que sigue, aconsejo continuar los siguientes párrafos, donde Cervantes, viene a reírse de nosotros si alguna vez habláramos de cata, de lo que explica el otro escudero ya con la boca suelta por el mismo vino. Pero allí además de humildad podemos entresacar, que ya usaban los barriles de crianza para mejorar los vinos. En el 14, Escribe para envidia de Homero, “peleen nuestros amos, y allá se lo hayan, y bebamos y vivamos nosotros”. Hermoso juego de palabra lingüístico haciendo sinónimos el beber y el vivir

Un poco más adelante en el 20, aparece la medida cuartillo de vino medida característica de la mancha de antes, y hasta casi ahora, de aprox. 1/2 litro, o un cuarto de azumbre la medida principal de unos 2 litros, y que Cervantes nos la da como unidad mínima de valor de aquellos tiempos. Así como la arroba, por lo que esos  zaques o cueros, eran de 32 litros de vino generoso, pero no se si significaba lo mismo, ahora el vino generoso es el realzado en grado alcohólico. de 14 a 23, el adjetivo entonces podría ser sinónimo de bueno. En el capítulo 24 Sancho habla de sed de vino

Parece más adelante en capitulo 25 que Cervantes en boca de don Quijote quiere manifestar el placer de la vida si se puede tener un jarro de vino cercano en el trabajo.

Y más adelante en 33, hace decir a Sancho que lo peor de la vida de escudero es no hallar una misericordia de vino y, también nos dirá la Duquesa que debajo de mala capa suele haber buen bebedor y le sentencia poco después asintiendo Sancho… “porque no tengo nada de hipócrita”

En el 42, quien sentencia es don Quijote con la célebre frase, el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra

Y de allí nos llevará a las felices, y principales ideas de Sancho para la buena gestión de su Ínsula, con notas muy interesantes, pues nos informa en la época de cánones de trasiego de vinos entre comarcas o paises, y prohibiciones, así como ya constata de costumbres malas  de aguar el vino o pasarlo por otros, al poco perjura de su suerte pues creía venir a comer caliente y a beber frío, y a recrear el cuerpo entre sábanas, y después, en 53 defendiendo la Ínsula termina por pedir solo vino en premio , y en gran premio de ver 6 botas en alto en el siguiente capitulo el 54, donde nos sentencia a continuación Sancho con cuando a Roma fueres, haz como vieres“, pidió a Ricote la bota. Muy juiciosamente deshace una apuesta en 66 y asegura que mejor perder la mitad del todo y gastarlo en vino

la llegadaAcabando ya la novela, el Ama constata que don Quijote está loco y le intenta aconsejar dejándole claro que el discurso no le viene estando harta de pan y vino, estado no aconsejable para el buen discurrir según Cervantes.

Añadir como final, que si a  Cervantes ni le faltaban ni sobraban adjetivos, para decir de un vino, muchos no dijo para diferenciar siquiera el tinto del blanco, solo hay una alusión al famosísimo pellejo que acuchilló Don Quijote, de vino tinto,  del que no sabemos si era para bebida de caminantes o para vinagres. O,  tenemos que sacar como conclusión, contra la creencia generalizada, que el resto del vino era blanco. De igual manera a veces el subconsciente nos traiciona, y creemos ver otra cosa, pero el cuchurrio que sacan en en la película de moda “La llegada”, me recordó instantáneamente a la famosa campaña de los vinos de la mancha. Si la denominación de origen tuviera un ápice de interés real aprovecharía el tirón

Homero y el vino

Eancient-Greece-800adcmpezando por el primer capítulo de La Iliada, donde intentan aplacar a Apolo con sacrificios, y ahí Homero nos señala un Negro Vino, atención que nadie lo traduce por tinto, habrá celebraciones y cráteras que se llenarán hasta el borde con vino, y se brindará con vino puro, También sabemos que los Troyanos guardaban el regocijador vino en odres de cabra yo, no puedo verlo con estos ojos pero sospecho que no era así en esa zona, quizás se usaba para trasporte,  lo que si era común es mezclar vinos en la crátera en todo el mediterráneo, sobre todo si traía alguno el visitante, como símbolo de tener algo en común, y en actos de promesas y juramentos.. En uno de ellos nos dicen de nuevo sobre el Negro vino , pero esta vez lo sitúa en costumbre de los jefes Argivos. También sabemos que a los Aqueos les gustaba el vino dulce , y a muchos ese vino que repartían los aqueos. Vino dulce como la miel que también ofrecen a los dioses los troyanos, y no negro vino del que no gustan los dioses, y si del dulce que aumenta el vigor en el hombre fatigado. Ya conocían el vino como reconstituyente energético, un par de párrafos más abajo empezamos a aclararnos sobre el negro vino, en realidad sería obscuro y espeso por concentrado, por eso lo mezclaban con agua y lo desleían. Héctor no lo quiere tomar de su madre por si se emborracha, y como norma, tiene que lavarse las manos luego de la batalla antes de ofrecerlo a los dioses.

Vino de la isla de Lemnos les llegó a los melenudos Aqueos, es decir se comerciaba ya ese vino, si leemos entre lineas en el párrafo ese “separadamente”, también lo compraron los Troyanos, y desde luego a los Argivos les enviciaba 

Vino de Tracia tampoco sería malo si se nombraba, como señal de poderío el tener las tiendas llenas de los Aqueos con este vino.

Vino Añejo , el más valorado, Aquiles lo exige para sus más queridos amigos, quizás el término añejo debería ser tomado como el más concentrado aunque podría resultar esto de puro viejo.

Vino de Pramnio , que tenía incluso cualidades curativas, no somos capaces de asegurar su origen geográfico, pero Plinio el viejo que clavó la situación de Troya, discutiendo abiertamente el texto de Homero, a Heinrich Schliemann le valió para que la descubriera, Plinio nos asegura que se trata del vino de Esmirna y que aún gozaba de prestigio en su tiempo, Circe, ya en la Odisea, se vale también de este vino de Pramnio para ponerles drogas a los hombres de Ulises

Exquisito vino de Licia , dulce como la miel.

También observamos más adelante que el vino se usaba como moneda de cambio y para pago de tributos

La Odisea,

beben locamente el vino tinto , ahora sí, pero los adjetivos con los que se acompaña son despectivos hacia este vino, el otro vino, el que no quiere darles Telémaco está en la cueva “ Allí estaban las tinajas del dulce vino añejo, repletas de bebida pura y divinal, y arrimadas ordenadamente a la pared“, la primera descripción de una bodega, quizás ¿?, más delante,  desde luego de “dulce vino el cual había estado once años en una tinaja que abrió”, posiblemente tras aplicarles un paño se cerraría la boca con barro, tanto para bajar la evaporación química eliminar la humana, y facilitar su mantenimiento.

En Pilos rocían en el fuego las ofrendas con vino tinto , Calipso intenta engañar a Ulises con rojo vino , al final cuando ya lo deja marchar, le da para el camino “negro vino”

Diome abundante pan y vino tinto, mandó que me lavaran en el río y me entregó estas vestiduras” , como un pobre fue tratado, con vino tinto, le cuenta Ulises a Alcínoo.

Vino de Ciconia  (en Tracia) el rojo licor aun no faltaba en las naves,… quiere decir rojizo pues Maón le entregó vino dulce tan dulce que se ponía en proporción de 1/20, con el que emborracha a Polifemo. El cíclope quiere más, del que dice que es de ambrosía y néctar, despreciando el que se produce en su tierra. y posiblemente lo fuera, mezclado con gran cantidad de miel. Y mientras trascurre y transcurre la Odisea con dulce vino y más dulce vino, Circe, ya dije que los engatusó con vino Pramnio, pero los recibe a la vuelta del Hades con vino rojo como el fuego, pero dulce. y.. Nos sigue contando Ulises, mientras narra sus viajes, en tanto mezclan el vino dulce con la miel , cuando consigue alcanzar Ítaca de vuelta, Atenea nos dice que es tierra de vino, y al poco el porquerizo al fin, le dará de beber de su vino dulce como la miel , en adelante hasta el final, vino dulce,  dulce vino al fin.

Los Homeros se los supone desde mediados del X adc, al VII adc. suponiendo todos los restos encontrados de hierro respecto de los testigos, de mediados del VIII adc.  en adelante. Es decir los terminos “hierro” no son de los Homeros de la edad oscura todavía en el bronce, en que se situan. Los términos vino tinto, quizás nacieron con las ciudades, y la necesidad de mayor aprovechamiento de los alimentos, suministro  secundario para el personal al servicio, si fuese así, habría que situarlos como los más recientes ya en el VII adc., esto estaría de acuerdo con la mayor cantidad de términos nuevos en la Odisea, que en la Iliada, esta última incluso se le supone un trasfondo histórico micénico de trasmisión verbal hasta la versión escrita.

La miel  se le conoce historicamente como la sal, como un conservante, en la que se introducían o cubrían los alimentos, habrán leido en más de una ocasión los clásicos, que le cortaban la cabeza la cubrían de miel y se la llevaban al tal y tal.. pues eso.  La acumulación como tasa contributiva se realizaba al templo que actuaba como banco acumulándola,   así como los metales. La miel más vieja y dura, se reblandecia y se servia con vino redistribuyéndola en fiestas, o en épocas de escasez, El vino también se añadía a la miel, posiblemente este segundo caso, y tras fermentaciones, el vino tomara el color de la miel, que de forma natural va del rojo, a un obscuro casi negro, Si en una tinaja fueramos añadiendo y sacando vino y miel, tendríamos un sistema de solera prehistórico, con altas graduaciones alcoholicas. Las primeras “denominaciones de origen” parecen el resultado de algo parecido a lo descrito. Puede que ahora tengamos más claro que es lo que bebían esos griegos de Homero, jerez dulce como los bárbaros britanicos.